UNA MEGAOBRA HIZO CRECER A DINAMARCA: ASÍ AVANZA EL TÚNEL SUBMARINO MÁS LARGO DEL MUNDO
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La construcción del Fehmarnbelt, el gigantesco enlace entre Dinamarca y Alemania, acaba de sumar un dato tan sorprendente como la propia obra: Dinamarca ganó aproximadamente 300.000 metros cuadrados de nuevo territorio gracias al material extraído del fondo del mar. Pero esto es apenas una parte de uno de los proyectos de infraestructura más extraordinarios que se construyen actualmente en Europa.
Cuando esté terminado, el túnel Fehmarnbelt tendrá 18 kilómetros de longitud y se convertirá en el túnel sumergido más largo del mundo, conectando la isla danesa de Lolland con la isla alemana de Fehmarn por debajo del mar Báltico.
La inversión estimada alcanza los 7.400 millones de euros, a precios de 2015, y la magnitud del proyecto obligó a desarrollar procesos constructivos, instalaciones y embarcaciones específicamente diseñadas para llevar adelante la obra.
Pero en los últimos días el proyecto volvió a ser noticia por un motivo inesperado:
la construcción está modificando literalmente la geografía de Dinamarca.

300.000 M² DE NUEVO TERRITORIO
Parte del material excavado del lecho marino para construir la enorme zanja donde se alojará el túnel está siendo reutilizado en lugar de ser descartado.
Con ese material se creó una nueva zona costera de aproximadamente 300.000 metros cuadrados, ubicada al este de la gigantesca fábrica donde se producen los elementos prefabricados del túnel.
El área forma parte de un proyecto ambiental todavía mayor, que contempla aproximadamente siete kilómetros de nueva naturaleza costera, con senderos, lagunas y espacios destinados al desarrollo de aves, anfibios, insectos y otras especies.
De esta manera, una de las mayores obras de infraestructura de Europa no solamente está construyendo una conexión internacional: también está generando nuevo territorio.
UN TÚNEL QUE NO SE PERFORA
Otra de las particularidades del Fehmarnbelt es su método constructivo.
A diferencia de los grandes túneles excavados mediante tuneladoras, el proyecto se construye utilizando gigantescos elementos prefabricados de hormigón que posteriormente son transportados hasta el mar y descendidos hasta una zanja preparada en el fondo.
El túnel estará compuesto por 89 grandes elementos: 79 estándar y 10 especiales.
Cada elemento estándar tiene aproximadamente 217 metros de longitud y pesa más de 73.000 toneladas.
En su interior se distribuyen cinco grandes conductos: dos destinados a la autopista, dos al ferrocarril y un quinto espacio para instalaciones y servicios técnicos.
La precisión necesaria para colocar semejantes estructuras debajo del mar es extraordinaria.
Una vez transportados desde la fábrica, los elementos son sumergidos mediante embarcaciones especialmente desarrolladas para la operación, posicionados en el lecho marino y conectados progresivamente hasta formar los 18 kilómetros del futuro enlace.

LOS PRIMEROS GIGANTES YA ESTÁN BAJO EL BÁLTICO
En mayo de 2026 se alcanzó uno de los hitos más importantes del proyecto: el primer elemento fue sumergido y conectado al portal danés del túnel.
El proceso de inmersión demandó alrededor de 14 horas.
Durante los meses siguientes continuaron las operaciones y, de acuerdo con la información oficial del proyecto, hasta agosto ya se habían instalado tres elementos frente a la costa danesa.
Para realizar estas tareas se desarrolló una verdadera flota especializada.
Entre las embarcaciones utilizadas se encuentran pontones destinados a preparar la base de grava, equipos específicamente diseñados para transportar y sumergir los gigantescos módulos y otras unidades encargadas de colocar piedras y capas de protección sobre la estructura.
Es prácticamente una fábrica industrial trasladada al mar.

UNA FÁBRICA DEL TAMAÑO DE 300 CANCHAS DE FÚTBOL
La escala también impresiona en tierra.
El área destinada a la construcción del túnel en Dinamarca tiene una superficie equivalente a aproximadamente 300 campos de fútbol y constituye uno de los mayores complejos de construcción de Europa.
Allí trabajan más de 2.000 personas de más de 40 nacionalidades.
La fábrica cuenta con varias líneas de producción donde los enormes segmentos de hormigón son fabricados prácticamente en serie.
Cada elemento debe cumplir estrictos controles antes de ser trasladado al mar. No es un detalle menor: el proyecto fue diseñado con una vida útil prevista de al menos 120 años.

DINAMARCA Y ALEMANIA, MUCHO MÁS CERCA
Pero la verdadera transformación llegará cuando comiencen a circular vehículos y trenes.
Actualmente, el cruce del estrecho de Fehmarnbelt depende principalmente del ferry. El nuevo túnel permitirá realizar el trayecto directamente por carretera o ferrocarril, creando una nueva conexión fija entre Escandinavia y Europa continental.
La infraestructura contará con una autopista de cuatro carriles y dos vías ferroviarias electrificadas.
Esto permitirá reducir significativamente los tiempos de viaje y modificar uno de los principales corredores de transporte entre Alemania, Dinamarca y el resto de los países escandinavos.
Más allá de sus dimensiones, el Fehmarnbelt representa también una demostración de hasta dónde puede llegar actualmente la ingeniería mediante la combinación de prefabricación industrial, construcción marítima, logística pesada y precisión milimétrica.
Y mientras debajo del Báltico comienza a tomar forma el que será el túnel sumergido más largo del planeta, sobre la superficie ya puede verse una consecuencia inesperada de la obra:
Dinamarca es hoy unos 300.000 metros cuadrados más grande que antes.
Una megaobra que no sólo está cambiando la manera de conectar dos países.
También está cambiando el mapa.
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