
24 de feb de 2026
De las novedades que trae la nueva edición de Expo Revestir 2026
El concepto de biofilia surge de la comprensión de que los seres humanos poseemos una conexión innata con la naturaleza, una afinidad forjada a lo largo de miles de años de evolución, que influye directamente en nuestro comportamiento, nuestras emociones y nuestra percepción del bienestar. Popularizado por el biólogo Edward O. Wilson en 1984, el término argumenta que esta conexión con otras formas de vida no es meramente cultural o estética, sino un componente estructural de la biología humana.
En el campo de la arquitectura y el diseño de interiores, el diseño biofílico surge como la traducción espacial de este principio. Propone entornos que no se limitan a cumplir funciones programáticas, sino que responden con sensibilidad a las necesidades físicas, cognitivas y emocionales de los usuarios.
Se trata de crear espacios que favorezcan la reconexión con la naturaleza, promoviendo la comodidad, el equilibrio y la calidad de uso a lo largo del tiempo.
Más que la simple inserción de elementos naturales, el diseño biofílico representa un cambio en la lógica del proceso de diseño. El espacio se entiende como un sistema vivo, capaz de interactuar con el cuerpo, con el tiempo y con diferentes modos de ocupación. Este enfoque valora la experiencia humana como eje central del proyecto, reconociendo que los entornos bien diseñados no imponen comportamientos, sino que se adaptan, acompañan y evolucionan con las personas que los habitan.
